El reloj de pulsera es una adaptación del reloj de bolsillo. Esta conversión no fue algo que ocurrió de la noche a la mañana, sino que se trató de una cuestión de practicidad.
Puedes encontrarlos en cualquier lugar. En una plaza de una ciudad, en el edificio del ayuntamiento, en la torre más alta, sobre campos verdes… Muchas veces no se miran para consultar la hora, sino para apreciar su belleza.