Un reloj antiguo no solo puede ser una obra de arte que es importante conservar en óptimas condiciones, sino que además puede que su valor sentimental sea incluso mayor que su propio valor económico.
El último fin de semana de marzo se producirá el cambio de horario hacia el horario de verano. Por tanto, con la llegada de la primavera nos tocará adelantar una hora los relojes para ajustarnos al horario de verano.